lunes, 9 de marzo de 2015

JOSEP COSTA, franciscano.


En el capítulo anterior, os dije que copiaría, allí mismo, la entrevista que La Vanguardia en su sección La Contra,le hizo al padre José Costa, el lunes 19 de enero.

Veo, al releerla que merece un capítulo entero y en ello estoy. Os la copio inmediatamente; así cumplo mi promesa de hacerlo, y no me alejo de la entrada donde pensé copiarla en un principio.
***

"Me instalé en el Chaco boliviano a los 28 años, ¿y sabe lo que más me impactó. La risa de los indios chiriguanos: -¿cómo pueden reir tanto si no tienen nada?-.

También debió de topar con el lado oscuro.

Sí, con la gente blanca que se tenían por cristianos y explotaban a los pobres. En las pulperías de sus fincas vendían los alimentos básicos a los indios cuyo salario no les alcanzaba, siempre debían dinero al amo y nunca podían ser libres. Es una nueva esclavitud.

Esa burguesía debe de tener su lado bondadoso.

No lo vi. Teníamos un acuerdo con el gobierno: -nosotros construíamos las escuelas y ellos pagaban el salario al maestro-. Construimos muchas, pero el propio canciller de la República, que se la llenaba la boca hablando de los marginados, no nos dejó levantarla en sus tierras: -Cuando la gente sepa leer y escribir ya no querrán trabajar- , dijo.

Las iglesias están llenas de ese tipo de beatos.

Sí, pero no viven el mensaje de Jesús. Ir a misa a veces es sólo una actitud social. ¿Quiere saber cual es mi sueño?.

Sí.

Desearía una Iglesia más sencilla, cercana y pobre, que estuviera realmente junto a los más necesitados. Una Iglesia sin poder. Sería bonito que el Papa no fuera jefe de Estado, ni el Vaticano un Estado. Que se suprimieran los cardenales.

¡...!

Me gustaría que se prescindiera de títulos como Santidad, excelencia, eminencia, reverendísimo...Que todos fueramos hermanos: hermano Papa, hermano obispo. Hay mucha gente que disfruta con los títulos y llevando vestidos que parecen un disfraz de carnaval que de seguidores de Jesús de Nazaret.

¿Qué más cambiaría?

Me gustaría que a los obispos los escogieran democráticamente los creyentes y no por amiguismo o afán de poder. Que no se confundiera el don del celibato con la vocación de servicio ministerial, que fuera optativo.

Le ha dado usted vueltas al tema.

Y no me parece bien que se niegue la comunión a los divorciados, que no se les permita rehacer su vida.

¿Y la postura de la Iglesia frente al uso de los preservativos?.

Hacer el amor es una cosa buena y santa, y la paternidad ha de ser responsable, pero el método natural falla continuamente.

¿Y frente a la homosexualidad?.

Todo el mundo tiene derecho a amar y ser amado. Yo no los considero pecadores. Con su moral sexual la Iglesia ha hecho sufrir a mucha gente manipulando conciencias y utilizando el miedo al pecado y al infierno. Algún día el Papa deberá pedir perdón públicamente por haber hecho sufrir a tantas personas.

¿Todavía no le han excomulgado?.

Yo me agarro a los Evangelios, ahí está el mensaje de Jesús, y me pregunto cómo actuaría Él. La Iglesia abarca diferentes formas de pensar, pero los que mandan suelen ser poco abiertos y muy conservadores (a excepción del Papa Francisco).

¿Las mujeres no deben oficiar misa?.

Deberían tener las mismas responsabilidades que los hombres en la Iglesia y ser ordenadas sacerdotes, obispos, diáconos.

Quince años en Bolivia, ¿cómo fue su vuelta?.

No me adaptaba, pero luego pensé en san Francisco de Asís, que en su tiempo supo estar junto a los marginados, se fue con los leprosos. En los años ochenta para la sociedad los leprosos eran los enfermos de sida. 

¿Y se dedicó a ellos?.

Por la noche recorría calles y playas de Barcelona y les daba dinero para que fueran a una pensión, pero muchos de ellos se lo bebían. Luego conocí a sor Genoveva, dedicada al cuarto mundo, y juntos abrimos la primera casa para acoger a estos enfermos, jóvenes de entre 18 y 35 años. Venían para morir.

¿No tenían a nadie?.

No, y no sabe como agradecían el apoyo y ese ambiente familiar que desconocían. La soledad es terrible. Gente muy desequilibrada se centró, así comprobé que cuando a una persona se la acoge y no se le abandona, nace esperanza en su corazón.

Ahora esos enfermos ya no mueren.

Cuando abrimos Can Banús en Badalona, gracias a los cócteles de medicamentos pudimos pensar más en la vida que en la muerte, pero nadie quería darles trabajo, así que abrimos una empresa de manufactura.

¿Teme usted a la muerte, padre?.

Mi vida es amar y servir al pobre, sin ello carece de sentido. Un día llegará la hermana muerte y creo que me llevará con Dios, pero no sé dónde ni cómo será.

¿Qué sabe?.

Sé que Dios es amor, y donde hay amor uno se lo pasa bien. Y aunque no hubiera nada tras esta vida, yo he sido feliz, me lo he pasado muy bien amando y haciendo el bien. La mejor recompensa es la sonrisa de las personas, con eso ya tengo el cielo en la tierra."

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-medítese- (cómo me decían en el colegio,cuándo era colegiala)
-para pensar cómo me digo ahora-

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2 comentarios:

Montse Ruiz Lerin dijo...

qué entrevista una maravilla!!!. Cuanta razon. Eso es vivir como cristiano. Creo q gente como esa ...no le gusta mucho a las altas jerarquias. Ya s lo estan poniendo dificil al Papa Francisco, asi les va. Espero q puedan continuar. Ya sabes q muchos tuvieron q salir y continuar solos su labor. T agradezco toda la molestia d copiar. Pero es un placer leerla. Un fuerte abrazo.

Montse Ruiz Lerin dijo...

qué entrevista una maravilla!!!. Cuanta razon. Eso es vivir como cristiano. Creo q gente como esa ...no le gusta mucho a las altas jerarquias. Ya s lo estan poniendo dificil al Papa Francisco, asi les va. Espero q puedan continuar. Ya sabes q muchos tuvieron q salir y continuar solos su labor. T agradezco toda la molestia d copiar. Pero es un placer leerla. Un fuerte abrazo.