He de despedirme de Luis; tengo que dejarle navegar por si mismo; tal vez necesite un poco de ayuda, pero se la dará y, muy bien, su maestra. Los desplazamientos a Valencia para recibir atención especial ya no son necesarios. Hablo con Carmina, su tutora y quedamos de acuerdo en seguir colaborando, si fuera necesario, pero desde ahora ella será la responsable de Luis...lo hará muy bien, el niño lo seguirá haciendo también muy bien. Me despido de su abuelo, que lo traía al hospital La Fe desde Sollana, "graçies per tot lo que li ha enseñat ", me dice emocionado, yo también me emociono. *** Y esta es la última sesión. Hemos abandonado "las letras recortadas", fueron un soporte imprescindible al comienzo, pero hay que soltarlas a tiempo, si no corremos el peligro de que Luis se convierta en un lector lento. Todo lo que vereis ya es natural, espontáneo, como lo hubiera sido... ******* Cuando hablo con Carmina le doy estas sencillas fichas que tenía preparadas para hoy y...