PADRE,
que miras por igual a tus hijos/ a quienes ves enfrentados.
NUESTRO, de todos.
de los 70.000 millones de personas,/ que poblamos la tierra,/ sea cual sea nuestra edad, color o lugar de nacimiento.
QUE ESTÁS EN EL CIELO,
y en la tierra, en cada hombre, / en los humildes y en los que sufren.
SANTIFICADO SEA TU NOMBRE,
pero no con el estruendo de las armas, / sino con el susurro del corazón.
VENGA A NOSOTROS TU REINO,
el de la paz, el del amor. / Y aleja de nosotros / los reinos de la tiranía y de la explotación.
HÁGASE TU VOLUNTAD
siempre y en todas partes. / En el cielo y en la tierra. / Que tus deseos no sean obstaculizados por los hijos del poder.
*
DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA
que está amasado con paz, con justicia, con amor. / Aleja de nosotros el pan de la cizaña / que siembra envidia y división, / porque mañana puede ser tarde: la guerra amenaza y algún loco puede iniciarla.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS
no como nosotros perdonamos, / sino como Tú perdonas, sin dar lugar al odio.
NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN
de almacenar lo que nos diste, / de acumular lo que otros necesitan / de mirar con recelo al de enfrente.
LIBRANOS DEL MAL QUE NOS AMENAZA:
de las armas, del poder, de la sociedad de consumo, / de vivir montados en el gasto, porque somos muchos, Padre, / los que queremos vivir en paz.
AMÉN.
************** *
Comentarios