La nuestra es una época de ruido. El ruido es el responsable de la crisis del pensamiento. La atención necesita silencio.
El silencio es ese "folio en blanco", un folio en el que aún no hay ni una sola letra, pero que es capaz de producir cualquier palabra.
El silencio contemplativo también permite al pensamiento observarse a sí mismo y producir nuevas formas de pensar.
Nadie ha descrito el silencio divino de una forma más hermosa y precisa que Nietzsche: "A quien ha tenido una mañana de la vida activa y tempestuosa, en el mediodía de su vida su alma se siente sobrecogida por un extraño deseo de paz...a su alrededor se vuelve todo silencioso, las voces suenan siempre más lejanas; los rayos del sol caen sobre su cabeza".
Allí donde reina el silencio, reina la paz.
----pensamientos del libro: PENSAR CON SIMONE WELL.
🙏
Comentarios